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La Administración General de Vialidad Provincial (AGVP) de Santa Cruz trabaja en la incorporación de nuevas tecnologías destinadas a mejorar el mantenimiento y la conservación de las rutas provinciales. En el marco de la gestión del gobernador Claudio Vidal, el organismo desarrolla mezclas asfálticas elaboradas con emulsiones modificadas, que permitirían aumentar la resistencia de los pavimentos y optimizar los recursos destinados a la infraestructura vial.

La iniciativa es impulsada por el equipo de Ingeniería Vial, bajo la dirección de Gastón Martín Sosa, quien destacó la importancia de incorporar materiales capaces de responder a las condiciones climáticas de Santa Cruz, caracterizadas por temperaturas extremas y un importante desgaste de las calzadas.

En este contexto, el proyecto apunta a implementar soluciones para problemas frecuentes en las rutas, como la aparición de baches, fisuras y deformaciones del pavimento, que afectan las condiciones de circulación y requieren intervenciones periódicas.

Las primeras pruebas se realizaron en la Ruta Nacional 40

El desarrollo tiene como antecedente las experiencias de laboratorio y los ensayos realizados por Vialidad Provincial desde 2020, cuando se aplicó una mezcla asfáltica experimental en un tramo de la Ruta Nacional N.º 40, entre Tapi Aike y Río Turbio.

Según explicó Sosa, luego de tres temporadas de seguimiento, la superficie tratada presentó buenos resultados de conservación, lo que permitió avanzar en la investigación de esta alternativa.

“Nuestro interés es promover esta tecnología que ya se aplica en el mundo hace muchos años. Entonces nosotros, como Vialidad, tenemos que ser los promotores”, sostuvo el funcionario.

Asimismo, señaló que las experiencias realizadas en territorio demostraron la importancia de continuar desarrollando mezclas que permitan mejorar el comportamiento del pavimento y prolongar su duración.

Una tecnología para resistir las temperaturas extremas

La nueva propuesta contempla el uso de emulsiones asfálticas modificadas con polímeros y elastómeros, componentes que aportan mayor flexibilidad y resistencia a los materiales utilizados en la conservación de las rutas.

A diferencia de determinados procedimientos tradicionales, las emulsiones permiten dispersar el asfalto en agua sin necesidad de utilizar solventes, lo que representa una ventaja ambiental.

“La ventaja que tiene es que es ecológico, o sea, no utiliza solventes”, explicó Sosa.

En una primera etapa, el organismo trabajó con una emulsión catiónica superestable. Actualmente, los equipos técnicos avanzan con una variante modificada que busca ofrecer una mejor respuesta frente a las bajas y altas temperaturas.

De esta manera, la tecnología podría contribuir a reducir problemas como el agrietamiento, los ahuellamientos y la formación de baches, además de extender la vida útil de las superficies intervenidas.

Buscan optimizar los recursos destinados al mantenimiento vial

Por otra parte, el director de Ingeniería Vial remarcó que la conservación de los caminos constituye una prioridad ante las dificultades económicas que implica construir nuevas rutas.

“Aparte de la seguridad, es solucionar los problemas de conservación que tenemos, como son los baches, los ahuellamientos, las fisuras. Entonces, es extender la vida útil de lo que tenemos”, manifestó.

En ese sentido, sostuvo que el desarrollo de nuevas técnicas permitiría aprovechar mejor los recursos disponibles y actuar de manera preventiva sobre las calzadas deterioradas.

La iniciativa también incorpora criterios vinculados con el cuidado del ambiente y la economía circular, mediante el estudio de alternativas que contemplan el posible reciclado de materiales para futuras intervenciones.

Investigación y capacitación del personal

El proyecto comenzó a tomar impulso durante la pandemia, a partir del trabajo conjunto de Gastón Martín Sosa con los ingenieros Matías Fernández y Guillermo Torres.

Desde entonces, los equipos de Vialidad Provincial realizaron investigaciones, pruebas de laboratorio y experiencias prácticas para evaluar el comportamiento de las mezclas asfálticas.

Asimismo, el organismo desarrolló jornadas de capacitación destinadas a que los trabajadores conozcan las características de los nuevos materiales y adquieran experiencia en su aplicación.

Según explicó Sosa, estas instancias resultan fundamentales para incorporar progresivamente la tecnología y garantizar que los procedimientos se realicen de manera adecuada.

“Está dando sus frutos, pero falta todavía, falta seguir avanzando”, reconoció el funcionario al referirse al estado actual del proyecto.

Prevén comenzar su implementación durante 2026

De acuerdo con la planificación de Vialidad Provincial, durante 2026 se prevé avanzar con la aplicación de esta tecnología mediante el trabajo coordinado entre Ingeniería Vial y el Laboratorio Central.

La nueva etapa incluirá tareas de investigación, capacitación y evaluación de resultados, con el propósito de determinar su comportamiento en las condiciones particulares de las rutas santacruceñas.

“Ya este año vamos a empezar. Hay mucho trabajo por hacer”, adelantó Sosa.

Finalmente, el funcionario destacó la necesidad de continuar incorporando experiencias y conocimientos utilizados en otros lugares del mundo para adaptarlos a las necesidades de Santa Cruz.

De esta manera, Vialidad Provincial busca avanzar hacia métodos de conservación más duraderos y con menor impacto ambiental, en un contexto en el que el mantenimiento de la infraestructura vial resulta fundamental para la conectividad y la seguridad de quienes transitan por la provincia.

Autor: admin