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Adriana Mansilla, dirigente de ADOSAC e hija del secretario general del SOEM, Pedro Mansilla, pasó de las disculpas ante la Justicia a una polémica escena de sonrisas y gestos aparentemente irónicos que abrió interrogantes sobre una presunta burla judicial. Su sobreseimiento todavía no fue dictado y, según las condiciones del acuerdo que resta corroborar, aún deberá publicar sus disculpas a Sergio Pérez Soruco en las redes oficiales de ADOSAC.

En este contexto, también surgen interrogantes sobre quién afrontó los honorarios de su abogado, Cristian Arel, quien además es abogado del SOEM, sindicato conducido por el padre de la docente. La causa se originó después de que Mansilla tratara de “ladrón” a Pérez Soruco y contemplaba un reclamo económico de 20 millones de pesos. Hasta el momento, no existe documentación que permita establecer si la organización sindical participó en el pago de la defensa.

La controversia comenzó durante una manifestación gremial frente a la Caja de Servicios Sociales, cuando Mansilla realizó declaraciones contra quien entonces presidía la obra social provincial. Sus expresiones motivaron una querella por injurias que llegó a la Cámara en lo Criminal de Río Gallegos.

En este sentido, también existen señalamientos sobre múltiples citaciones judiciales a las que la docente no se habría presentado. Esta circunstancia deberá corroborarse mediante las constancias del expediente, para determinar cuántas convocatorias existieron y los motivos de las eventuales inasistencias.

DISCULPAS ANTE LA JUSTICIA Y GESTOS QUE GENERARON POLÉMICA

Durante la audiencia del 14 de octubre, Mansilla se retractó de sus declaraciones y reconoció que Pérez Soruco no era un ladrón, en presencia del tribunal y de las representaciones legales de las partes.

Sin embargo, después de esa instancia judicial, durante un discurso público de Cristian Arel, la docente habría realizado gestos que aparentaban simular llanto, acompañados de sonrisas, cuando el abogado hizo referencia a las disculpas ofrecidas.

En este marco, la escena abrió interrogantes sobre una presunta burla judicial y sobre el contraste entre la retractación realizada ante los magistrados y la actitud exhibida posteriormente.

No obstante, la interpretación de esos gestos requiere examinar la secuencia audiovisual completa. Las imágenes, por sí solas, no permiten afirmar que haya existido una intención deliberada de burlarse del tribunal.

EL ABOGADO DEL SOEM Y EL INTERROGANTE SOBRE LOS HONORARIOS

Otro aspecto que genera cuestionamientos es la intervención de Cristian Arel, abogado vinculado al Sindicato de Obreros y Empleados Municipales, conducido por Pedro Mansilla.

En este sentido, resulta relevante conocer si la representación legal de Adriana Mansilla fue contratada de manera particular, quién afrontó los honorarios profesionales y si existió alguna participación económica del sindicato.

Hasta el momento, no se cuenta con documentación que acredite que los gastos de la defensa hayan sido solventados con recursos del SOEM.

EL SOBRESEIMIENTO SIGUE PENDIENTE

Por su parte, la representación legal de Sergio Pérez Soruco aceptó la retractación en el marco de un acuerdo conciliatorio.

Según la información difundida por La Vanguardia, el acuerdo contempla una publicación en los canales oficiales de ADOSAC. Resta confirmar mediante el acta judicial el contenido exacto de esa obligación y si la publicación de las disculpas constituye una condición previa para dictar el sobreseimiento.

En tanto, desde el ámbito gremial se celebró el resultado de la audiencia y se cuestionó el proceso judicial, al considerarlo una forma de criminalización de la protesta sindical.

Finalmente, aunque Mansilla ya ofreció disculpas ante el tribunal, el sobreseimiento formal todavía se encuentra pendiente de resolución.

De esta manera, el caso mantiene varios interrogantes: las presuntas inasistencias a citaciones judiciales, el financiamiento de la defensa, las condiciones que restan cumplir y los gestos públicos posteriores a la retractación.

Autor: admin