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En este sentido, hay una diferencia difícil de disimular: el gobernador Claudio Vidal es quien llegó al poder con los votos y quien conduce políticamente el espacio.

 

Verbes hoy está al frente del Ministerio de Economía y Elmiger conduce el Ministerio de Gobierno. Luxen, por su parte, ocupa la Jefatura de Gabinete y sí formó parte de la construcción política que acompañó a Vidal desde antes. Garrido, en tanto, representa a Santa Cruz como diputado nacional.

 

En este contexto, aparece otra discusión: la cercanía con la gente.

 

Verbes, Elmiger, Luxen y Garrido no proyectan precisamente el perfil de dirigentes de calle que SER buscó mostrar en sus comienzos. Por momentos transmiten una imagen distante, demasiado cómoda en el poder y poco conectada con el vecino común. Una política más de despacho que de vereda.

 

En este marco, la estructura puede dar cargos, exposición y protagonismo. Lo que no puede fabricar es representación propia.

 

Porque una cosa es tener poder dentro de un gobierno y otra muy distinta es tener votos.

 

Finalmente, habría que escuchar un poco más al gobernador, que terminó marcándole la cancha a sus propios funcionarios y funcionarias cuando fue claro sobre los tiempos electorales: “Falta un montón para las elecciones. Todavía falta un año”.

Autor: admin