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Durante la madrugada del domingo, un grave hecho de negligencia movilizó a las fuerzas de seguridad y a los organismos de protección de Río Gallegos, luego de que una niña fuera hallada abandonada en el interior de un automóvil en la intersección de las calles Entre Ríos y Zapiola.

 

 

El alerta fue dado por el empleado de una estación de servicio cercana, quien avisó a los efectivos sobre un Volkswagen Gol mal estacionado que obstruía el ingreso al establecimiento. Al inspeccionar el vehículo, la Policía constató que en el habitáculo se encontraba una menor sola, quien llevaba encerrada desde las 2:30 de la mañana tras haber sido retirada por su padre de una reunión social. Según trascendió, el hombre le ordenó a la niña no avisar a su madre prometiéndole que regresaría en una hora, promesa que incumplió pese a los reiterados mensajes que la pequeña le envió solicitando su retorno.

 

 

Cerca de las 5:30 de la mañana, las autoridades lograron ubicar y aprehender al progenitor en el interior de un boliche bailable ubicado sobre Zapiola al 500. Tras la intervención de Tránsito Municipal, el sujeto fue sometido a un test de alcoholemia y el rodado quedó secuestrado de forma preventiva.

 

Posteriormente, las actuaciones fueron derivadas a la Comisaría de la Mujer y la Familia y a la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia. En este contexto, se dio a conocer un antecedente reciente en el grupo familiar —donde rige un esquema de tenencia compartida avalado por el Juzgado de Familia N° 3—, dado que semanas atrás el hermano mayor de la nena debió escapar por una ventana tras haber quedado encerrado en la misma vivienda paterna, situación que obligará a la Justicia a revisar de forma urgente las medidas de resguardo sobre los menores.

Autor: admin