Los amigos de Luxen: una rosca política que nunca favoreció al Gobierno
Una síntesis sobre el rol de Pedro Luxen en el Gobierno de Claudio Vidal y los cuestionamientos que enfrenta por la pérdida de aliados y la fractura del oficialismo santacruceño.
Pedro Luxen, dirigente correntino y actual jefe de Gabinete, se convirtió en una de las figuras centrales del gobierno de Claudio Vidal. Sin embargo, distintos sectores lo señalan como uno de los responsables de haber fracturado el Frente por Santa Cruz. Varios dirigentes que abandonaron el oficialismo ya no confían en su palabra ni quieren mantener conversaciones políticas con él. La paradoja que incomoda al oficialismo es evidente: cuanto más poder acumuló Luxen, más aliados perdió Vidal.
En este contexto aparecen Alfredo Fernando Martínez, Mario Piero Boffi y Fernando Pérez, tres diputados que formaron parte del círculo político más cercano de Luxen. La relación entre ellos fue más allá de la actividad legislativa: durante sus visitas a Río Gallegos se reunían en un departamento alquilado, donde compartían encuentros privados, conversaciones y acuerdos políticos.
Sin embargo, ninguna de esas reuniones ni esa rosca terminó favoreciendo al gobierno de Claudio Vidal. Por el contrario, algunos de aquellos amigos abandonaron el oficialismo, armaron otro espacio legislativo y comenzaron a coincidir con Unión por la Patria en votaciones decisivas.
MARTÍNEZ, INTEGRANTE DEL CONSEJO DE LA MAGISTRATURA
Fernando Martínez, diputado por Gobernador Gregores e INTEGRANTE DEL CONSEJO DE LA MAGISTRATURA, llegó a la Legislatura dentro del Frente por Santa Cruz. Anteriormente estuvo vinculado a Unión por la Patria, luego se incorporó a SER y finalmente abandonó el oficialismo para armar un bloque propio junto con Piero Boffi.
Martínez votó contra el pliego de Carlos Albarracín pese a integrar el organismo encargado de seleccionar a los magistrados. Conocía el concurso, los antecedentes, las evaluaciones y el orden de mérito que ubicó a Albarracín en el primer lugar.
Sin embargo, rechazó su designación y votó junto con Unión por la Patria sin expresar razones objetivas, jurídicas ni vinculadas con la capacidad o idoneidad del candidato.
Con su voto, al igual que Piero Boffi, contribuyó a dejar a la Cámara en lo Criminal de Río Gallegos sin su tercer juez, una situación que demora su funcionamiento y provoca el atraso de las causas judiciales.
BOFFI, SUS VÍNCULOS CON EL PODER JUDICIAL Y MARIANI
Por su parte, Piero Boffi, diputado radical por Puerto San Julián, pertenece al Poder Judicial de Santa Cruz y responde políticamente al intendente Daniel Gardonio. Junto con Martínez abandonó el Frente por Santa Cruz y conformó un espacio legislativo propio.
Boffi habría accedido a un cargo dentro del Poder Judicial sin atravesar un concurso, circunstancia que debería ser evaluada y esclarecida públicamente. Además, mantiene una estrecha relación con Daniel Mariani, vocal del Tribunal Superior de Justicia y presidente del Consejo de la Magistratura de Santa Cruz. Por eso resulta necesario determinar cómo llegó a ocupar ese lugar, quién impulsó su ingreso y por qué no habría participado de un proceso de selección.
Boffi también votó contra el pliego de Albarracín y contribuyó a dejar a la Cámara en lo Criminal sin su tercer juez, generando demoras y una mayor acumulación de causas judiciales.
En este marco, a Gardonio también se le cuestiona no haber realizado declaraciones públicas contra el gobierno de Alicia Kirchner durante sus ocho años de gestión. Ahora cuestiona al gobierno de Vidal, pese a haber acompañado inicialmente el frente político que terminó con más de tres décadas de kirchnerismo en Santa Cruz.
PÉREZ, EL TOPO DE UNIÓN POR LA PATRIA
En tanto, Fernando Pérez representa a Los Antiguos. Llegó a la Legislatura desde Unión por la Patria, posteriormente se incorporó a Por Santa Cruz y todavía permanece dentro del bloque oficialista.
Sin embargo, dentro del espacio lo señalan como “el topo de Unión por la Patria”. No participa de las reuniones ni se interesa por las decisiones internas, pero mantendría informados a sus antiguos aliados sobre lo que sucede dentro del oficialismo.
En la votación del pliego de Albarracín, Pérez no acompañó a Martínez y Boffi: votó a favor del magistrado propuesto por Vidal. No obstante, en otras oportunidades sí coincidió con sus antiguos aliados y sus movimientos continúan generando desconfianza.
Más adelante, en otra editorial, te vamos a contar quién es Fernando Pérez, cuáles son sus relaciones con dirigentes de Los Antiguos y qué presuntas maniobras políticas se le atribuyen. La historia del topo recién comienza.
EL RECHAZO A ALBARRACÍN
Martínez y Boffi votaron junto con Unión por la Patria y rechazaron el pliego de Carlos Albarracín. Con esa decisión impidieron la designación del candidato que había obtenido el primer lugar en el concurso y dejaron a la Cámara en lo Criminal de Río Gallegos sin su tercer juez.
La Cámara de Diputados no está obligada a aprobar automáticamente cada pliego. Sin embargo, rechazar al candidato mejor calificado sin fundamentar la decisión desvaloriza el trabajo realizado por el Consejo de la Magistratura y convierte el concurso público en un procedimiento prácticamente inocuo.
Albarracín superó el concurso de oposición y antecedentes, las entrevistas y las impugnaciones. Posteriormente fue seleccionado conforme al procedimiento legal y propuesto por el Poder Ejecutivo. A pesar de ello, su designación quedó frustrada por una votación política en la que no se expresaron razones relacionadas con su capacidad o idoneidad.
La situación adquiere todavía mayor gravedad porque uno de los diputados que rechazó el pliego, Fernando Martínez, integra el propio Consejo de la Magistratura y conocía cada una de las instancias superadas por Albarracín.
LA RESPONSABILIDAD POLÍTICA DE LUXEN
En este escenario, la responsabilidad política también alcanza a Pedro Luxen. Sus amigos terminaron alejándose, fracturaron el Frente por Santa Cruz y, en decisiones estratégicas, favorecieron a la oposición.
Quienes alguna vez integraron el oficialismo acusan al jefe de Gabinete de entregar a sus propios compañeros, incumplir acuerdos y no mostrar resultados políticos concretos. Sin embargo, Luxen cuenta con el respaldo de referentes del kirchnerismo y con un marcado blindaje de gran parte de los medios de comunicación.
La fotografía de Luxen con Martínez, Boffi y Pérez no muestra solamente una relación institucional. Retrata el círculo de confianza que construyó el jefe de Gabinete y una rosca política que, hasta ahora, nunca fortaleció al gobierno que debía defender.
Patagonia al Mundo
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