Escuchar artículo

 

 

 

En primer lugar, corresponde recordar su declaración como testigo en el juicio contra Emilio Maldonado, expresidente del Concejo Deliberante de Río Gallegos condenado por abusos sexuales contra menores.

 

Según el alegato del abogado Máximo Ulloa recogido en el documento de 2022, Echazú declaró que en diciembre se fue de vacaciones con su familia y le dejó la llave a Maldonado. El abogado ubicó uno de los episodios de abuso en esa vivienda y destacó que el testimonio contradecía al acusado, quien había negado cuidar la propiedad.

 

Por otra parte, esta semana el legislador llevó al excomisario Ramón Quipildor, procesado por la Justicia Federal y cesanteado de la Policía, a debatir una ley policial en la Cámara de Diputados.

 

En tanto, votó contra el pliego de Carlos Albarracín, primero en el concurso para la Cámara Criminal. El juez de El Calafate redujo las causas acumuladas y avanzó en investigaciones por abusos sexuales contra menores. Ni Echazú ni los demás diputados de Unión por la Patria fundamentaron durante la sesión su voto en contra.

 

En ese escenario, el contraste exige explicaciones: un excomisario procesado encuentra lugar para debatir una ley policial, pero el juez que ganó el concurso recibe un voto negativo sin fundamentos expresados en el recinto. Los criterios políticos de Echazú también deben estar bajo la lupa.

Autor: admin