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En este marco, una compañía minera con operaciones en la provincia de Santa Cruz desafectó a más de ocho trabajadores luego de que los exámenes toxicológicos de control detectaran la presencia de sustancias no permitidas. De esta manera, la firma aplicó de forma estricta los protocolos de prevención y seguridad laboral que rigen para las faenas de alto riesgo en los yacimientos del interior provincial.

 

En esta misma línea, los procedimientos de monitoreo se llevan a cabo de manera sorpresiva y periódica sobre el personal que cumple funciones en campamento. De este modo, la detección de parámetros positivos en los test de consumo derivó en la interrupción inmediata de las tareas de los operarios involucrados, dada la exigencia de coordinar maniobras de alta complejidad e industrias pesadas en condiciones de absoluta sobriedad.

 

Asimismo, las medidas de desvinculación encendieron las alarmas en las estructuras gremiales del sector, que siguen de cerca la aplicación de los reglamentos internos de conducta y prevención de adicciones. En este sentido, las normativas vigentes en la actividad minera priorizan el resguardo de la integridad física colectiva, fundamentando que el desempeño bajo los efectos de sustancias incrementa drásticamente el margen de accidentes severos en mina y planta.

 

Por otro lado, la situación vuelve a poner en debate la efectividad y continuidad de los planes de prevención integral en los yacimientos santacruceños. De este modo, tanto las operadoras privadas como las representaciones de los trabajadores analizan el alcance de los controles ocupacionales para consolidar ambientes de trabajo seguros en toda la cuenca minera.

Autor: admin