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Los hermanos Nahuel y Joaquín Castillo, oriundos de la Cuenca Carbonífera y actuales jugadores del Club Ferrocarril Oeste, regresaron a Santa Cruz para participar de un Campus Integrativo de Vóley y compartir con jóvenes de distintas localidades sus experiencias en el alto nivel competitivo. La iniciativa se desarrolló durante dos jornadas y reunió a deportistas, entrenadores y profesionales vinculados a la preparación deportiva.

La propuesta, coordinada por la Secretaría de Estado de Deportes con el acompañamiento de YCRT, incluyó entrenamientos, charlas técnicas, prácticas y espacios de integración. De esta manera, los participantes pudieron conocer nuevas metodologías de trabajo y acercarse a las exigencias que atraviesan los jugadores que compiten en Buenos Aires. Además, el campus permitió fortalecer los vínculos entre los seleccionados de diferentes localidades de la provincia.

En este marco, Nahuel Castillo, quien integra las categorías Sub-18 y Sub-21 de Ferrocarril Oeste y tuvo la posibilidad de jugar en la División de Honor, destacó especialmente el significado de volver al lugar donde comenzó su recorrido deportivo. “Fue maravilloso volver a mi pueblo para brindarles los conocimientos y experiencias adquiridas tanto en el club como en la vida”, señaló, al recordar sus primeros pasos en la Escuela Municipal Dante Cantaruti.

Por su parte, Joaquín Castillo también forma parte de Ferrocarril Oeste y actualmente disputa la División de Honor y la categoría Sub-21. Ambos hermanos se encuentran además ante nuevos desafíos deportivos, con la posibilidad de avanzar hacia la Liga de Vóley Argentina. En este sentido, su presencia en Santa Cruz permitió mostrar a los jóvenes un camino posible desde el deporte local hacia las principales competencias del país.

Asimismo, Nahuel remarcó que el crecimiento deportivo no depende únicamente de las condiciones físicas, sino también del entrenamiento, la inteligencia y la perseverancia. Su propia trayectoria refleja ese recorrido: comenzó jugando en la Cuenca Carbonífera, fue observado por un entrenador que lo convocó a una prueba y, a partir de allí, inició una nueva etapa en Buenos Aires.

Finalmente, el Campus dejó como principal mensaje la importancia de generar oportunidades para que los jóvenes puedan desarrollarse y proyectarse dentro del deporte. “Espero que tanto los campus de integración y las clínicas se continúen realizando para que muchos jóvenes de diferentes disciplinas deportivas puedan motivarse, entrenar y comprometerse para que, en definitiva, logren cumplir sus sueños”, expresó Nahuel. Así, el regreso de los hermanos Castillo a su tierra natal se convirtió en una experiencia deportiva, pero también en una oportunidad para inspirar a las nuevas generaciones santacruceñas.

Autor: admin