Senado adelanta el informe de Adorni para frenar la ofensiva del peronismo y evitar una moción de censura
El Gobierno adelantó para el 2 de julio el informe de Manuel Adorni en el Senado para intentar frenar la ofensiva del peronismo y evitar una moción de censura.
En medio de la creciente tensión política por la situación patrimonial del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, el oficialismo decidió adelantar para el próximo 2 de julio su informe de gestión ante el Senado, con el objetivo de contener la presión de la oposición y evitar que avance una eventual moción de censura impulsada por el peronismo.
La decisión responde al fuerte impacto político que generó la admisión del funcionario sobre la omisión de unos 500 mil dólares en sus declaraciones patrimoniales, un episodio que no solo profundizó las críticas de Unión por la Patria, sino que también provocó un marcado malestar entre sectores aliados al Gobierno nacional.
La estrategia del oficialismo
De acuerdo con fuentes parlamentarias, la iniciativa de adelantar la presencia de Adorni en la Cámara alta fue impulsada por la presidenta del bloque oficialista, Patricia Bullrich, quien planteó en Casa Rosada la necesidad de que el funcionario comparezca lo antes posible para evitar que bloques dialoguistas terminen acompañando las iniciativas del kirchnerismo.
En principio, Adorni pretendía presentarse recién a fines de julio. Sin embargo, las críticas provenientes del PRO, la Unión Cívica Radical y sectores provinciales obligaron al oficialismo a acelerar los tiempos.
La fecha será formalizada el próximo miércoles durante la reunión de Labor Parlamentaria convocada por la vicepresidenta y titular del Senado, Victoria Villarruel, donde además se definirá el temario de la sesión prevista para el jueves 18 de junio.
La preocupación por los aliados
La principal inquietud del Gobierno no pasa exclusivamente por el bloque peronista, sino por la posibilidad de que los sectores considerados dialoguistas abandonen su respaldo y acompañen el pedido de interpelación y censura.
Unión por la Patria cuenta con 25 senadores y espera sumar el respaldo de otros espacios, entre ellos Convicción Federal y algunos representantes provinciales. No obstante, aún se encuentra lejos de alcanzar los dos tercios necesarios para habilitar el tratamiento sobre tablas.
En el oficialismo reconocen que la situación es delicada y que la continuidad de Adorni se transformó en un tema incómodo incluso para dirigentes cercanos al presidente Javier Milei.
El PRO endureció su postura
Uno de los espacios que elevó el tono de las críticas fue el PRO. El jefe de la bancada en el Senado, Martín Goerling, reclamó públicamente que el funcionario concurra al Congreso antes de julio y calificó de "grave" la situación generada por las irregularidades patrimoniales.
"Un funcionario no puede decirles a los argentinos y al Congreso que no ocultó nada y luego admitir que sí lo hizo. Eso no tiene ninguna justificación posible", sostuvo el legislador.
La reacción del PRO llevó a Victoria Villarruel a incluir rápidamente la discusión sobre la presencia de Adorni en la reunión de Labor Parlamentaria.
La UCR también cuestionó al jefe de Gabinete
La Unión Cívica Radical se sumó a los cuestionamientos y advirtió que las explicaciones brindadas por Adorni presentan una "gravedad ética incompatible con las responsabilidades de una de las más altas funciones del Estado".
El clima de incomodidad dentro del Congreso se profundizó después de que el propio funcionario reconociera que mantuvo fondos sin declarar y posteriormente regularizó esa situación.
Provincias Unidas y Schiaretti se sumaron a las críticas
La crisis política también comenzó a repercutir entre sectores provinciales.
Una de las voces más contundentes fue la del exgobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, quien pidió abiertamente la salida del funcionario.
"Manuel Adorni no puede seguir siendo jefe de Gabinete. El Gobierno nacional no puede seguir sosteniendo la mentira ni un día más", expresó.
Las declaraciones encendieron nuevas alarmas dentro del oficialismo, que teme perder el respaldo de espacios que hasta ahora acompañaban gran parte de la agenda legislativa del Gobierno.
La moción de censura, una herramienta nunca utilizada
El artículo 101 de la Constitución Nacional establece que el jefe de Gabinete puede ser interpelado por cualquiera de las cámaras y someterse a una moción de censura.
Sin embargo, desde la reforma constitucional de 1994, cuando se creó la figura del jefe de Gabinete, nunca se aplicó este mecanismo ni se destituyó a un funcionario mediante esa herramienta.
Para concretar una censura se requiere la mayoría absoluta del total de los miembros de una de las cámaras: 129 votos en Diputados o 37 en el Senado.
Un escenario de máxima tensión
Mientras el Gobierno intenta preservar a uno de los funcionarios más cercanos a Javier Milei, el Congreso se prepara para semanas de alta tensión política.
La presentación anticipada de Adorni aparece como una maniobra destinada a contener el descontento de los aliados y desactivar la ofensiva del peronismo. Sin embargo, las críticas provenientes del PRO, la UCR y referentes provinciales muestran que la polémica patrimonial del jefe de Gabinete abrió una nueva etapa de incertidumbre para el oficialismo y amenaza con complicar el tratamiento de los principales proyectos impulsados por la Casa Rosada.
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