Roberto Neil declaró en el juicio por el crimen de Franco Cuevas y aseguró que actuó en legítima defensa: “Ellos querían que el muerto fuera yo”
El empresario Roberto Neil, acusado de asesinar a Franco Cuevas dentro de la concesionaria Oasis en 2023, declaró ante el tribunal de Río Gallegos que la víctima había premeditado matarlo. “Lo único que me faltó fue dejar que me caguen a tiros. Me defendí en el momento”, aseguró.
Este jueves comenzó en la Cámara Oral de Río Gallegos el juicio por el crimen de Franco Cuevas, ocurrido en junio de 2023 dentro de la concesionaria Oasis, propiedad de Roberto Neil, ubicada en el barrio Del Carmen.
Neil, acusado del homicidio de Cuevas, sostuvo ante los jueces que actuó en legítima defensa y que la víctima “había premeditado” matarlo.
El debate oral se desarrolla ante un tribunal integrado por los jueces María Alejandra Vila y Jorge Yance. La Fiscal de Cámara, Verónica Zuvic, representa al Ministerio Público Fiscal y busca establecer la responsabilidad penal del imputado. Por su parte, la defensa de Neil está a cargo de los abogados Mariana Barbitta y Matías Gutiérrez, quienes sostienen que el empresario “se defendió de un ataque inminente”.
El abogado Jorge Trevotich interviene como representante de los derechos y garantías de la familia de la víctima.
La declaración de Roberto Neil: “Me defendí, me iban a matar”
Durante su declaración, Neil relató con detalle los antecedentes del conflicto con la familia Cuevas, originado por la disputa de un terreno vecino a su concesionaria.
“El terreno originalmente pertenecía a una señora de apellido Ortiz. Yo compré una parte en 2011 y ellos ocupaban la otra. En 2005 ya existía una orden de desalojo contra ellos”, explicó.
El acusado aseguró que los Cuevas firmaron un acuerdo de desalojo con prórroga, pero no se retiraron. “Lejos de irse, me mandaron a matar”, afirmó Neil ante el tribunal.

Roberto Neil junto a la abogada Mariana Barbitta, durante la apertura del juicio oral en Río Gallegos. FOTO: LEANDRO FRANCO
Además, sostuvo que Franco Cuevas habría llegado armado el día del hecho y que todo quedó registrado en las cámaras de seguridad del local. “Lo único que me faltó fue dejar que me cague a tiros. Porque fue así. Me defendí en el momento”, expresó.
Una foto en el centro de la controversia
Durante la audiencia, Neil presentó una fotografía en la que se observa a Cuevas con un arma, y la entregó a la jueza Vila como parte de su defensa. Sin embargo, la familia de la víctima aseguró que la imagen fue generada con inteligencia artificial (IA), lo que abre un nuevo punto de controversia en el juicio.
“Esto me cagó la vida. Quería que se vaya y seguir laburando. Ellos querían que el muerto fuera yo”, agregó el imputado.
Según el relato de Neil, el enfrentamiento se originó por la venta del terreno colindante a la concesionaria, donde la familia Cuevas vivía sin título de propiedad.
El empresario afirmó que nunca tuvo intención de despojarlos, sino que buscaba mantener su negocio sin conflictos: “Yo compré mi terreno, lo pagué, lo trabajé. Solo por levantarme e ir a trabajar terminé con mi vida destruida. Ellos firmaron que se iban y no cumplieron”.
La defensa de Neil insiste en que no hubo intención homicida, sino una reacción ante una agresión directa. “Mi cliente actuó en legítima defensa y sin premeditación”, reiteró su abogada, Mariana Barbitta, al iniciar la audiencia.
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La fiscal Verónica Zuvic, quien asumió el cargo en agosto de 2023, sostiene que el hecho fue un homicidio agravado y que Neil actuó con plena conciencia de sus actos. La acusación intenta demostrar que el empresario no estaba en una situación de riesgo real, sino que tomó la decisión de disparar tras un conflicto prolongado.
Por su parte, el abogado de la familia Cuevas, Jorge Trevotich, acompaña a los allegados de la víctima durante el proceso y pide justicia por Franco.
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